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Faurie: "El Rompehielos Irízar y su tripulación son un orgullo para todos los argentinos"

26 Diciembre 2017
Información para la Prensa N°: 
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“Hoy es un día particularmente simbólico porque vuelve a la actividad el Rompehielos Almirante Irízar, y para todos los argentinos es la nave insignia de la presencia argentina en la Antártida. Estamos muy orgullosos de que ustedes puedan regresar al mar”, aseguró hoy el Canciller Jorge Faurie desde el Puerto de Buenos Aires frente a la tripulación del emblemático rompehielos, que parte hoy en el marco de la campaña antártica de verano 2017/2018.

Junto al Ministro de Defensa, Oscar Aguad, las autoridades antárticas de la Cancillería;  las autoridades del Estado Mayor Conjunto,  la Armada, Fuerza Aérea y el Ejército, y los familiares de la tripulación, Faurie destacó “el trabajo de soberanía y desarrollo científico de quienes están a bordo del Irízar y de los barcos que van a realizar la campaña, que se inscriben en una tradición que ya tiene más de 113 años de presencia de la República Argentina en la Antártida”.

Faurie explicó que la Argentina “va a llevar adelante 47 proyectos científicos coordinados por el Instituto Antártico Argentino que depende de la Cancillería, y que junto a la Dirección Nacional del Antártico y la Dirección Nacional de Política Exterior Antártica son los tres brazos que llevan adelante nuestra presencia” en el continente blanco. “La política antártica es una de las principales políticas de Estado que desarrolla el Ministerio de Relaciones Exteriores” agregó el titular del Palacio San Martín.

“En un momento como este debemos recordar a los 44 compatriotas del Submarino ARA San Juan porque representan el coraje y la defensa de nuestro intereses en nuestro mar continental, así como lo harán ustedes ahora”, afirmó el Canciller:

Por otra parte, recordó que no es casualidad que el Rompehielos lleve “el nombre del comandante de la Armada que rescatara en 1903 a la expedición sueca de Otto Nordenskjöld”, y añadió que “en esa tarea también se también se distinguió otro de los nombres emblemáticos de nuestra marina como es el Alférez José María Sobral”,

Sobre el final, el Canciller enfatizó: “Confiamos en ustedes para el desarrollo de las tareas científicas, técnicas y logísticas, porque cuando ustedes hacen la campaña antártica son los ejecutores de nuestra política antártica. Les agradecemos también a sus familias el esfuerzo personal que harán los próximos meses. Les deseo que sean eficientes y que vuelvan con un trabajo realizado que ya enorgullece a toda la Argentina”.

    

  • SOBRE EL ROMPEHIELOS Y LA CAMPAÑA ANTÁRTICA

El Irízar lleva a bordo a científicos y técnicos del Instituto Antártico Argentino y la Dirección Nacional del Antártico, al personal logístico de las Fuerzas Armadas, a dotaciones de Bases antárticas argentinas y a científicos y técnicos extranjeros de países y organismos con los que la Argentina desarrolla cooperación antártica. Asimismo transporta carga e insumos para abastecer a las Bases y para facilitar las investigaciones científicas de la Argentina en la Antártida.

Así, se suma desde hoy a la 114ª Campaña Antártica de Verano luego de ser sometido a un proceso de refacción y modernización tras el incendio que sufrió en 2007 y que lo dejó diez años inactivo. Este buque es una pieza fundamental para la CAV y permitirá a nuestro país contar con un importante recurso propio para llevarla a cabo, sin tener que acudir a embarcaciones extranjeras.

Los dos buques que ya partieron rumbo a la Antártida llevaron combustibles en tambores, alimentos, herramientas y diversos equipos, que embarcaron los días previos a su zarpada en el puerto metropolitano.

La CAV 2017-2018 se extenderá durante 120 días de operaciones.

Está previsto que en la primera etapa de su misión en aguas antárticas el Irízar cumpla con el reabastecimiento de combustible en las bases Esperanza, Marambio, Petrel y Orcadas, para luego continuar su navegación hacia la base Belgrano II, la más austral de nuestro país. Allí se relevará el personal que cumplió funciones durante un año. Dentro del cronograma previsto, ya se habían desplegado científicos a las bases permanentes Carlini, que depende de la Cancillería, y Marambio.